Casan con diferentes estilos, especialmente el vintage, pero también el clásico o el hippie. En todo caso, has de saber

Casan con diferentes estilos, especialmente el vintage, pero también el clásico o el hippie. En todo caso, has de saber

Casan con diferentes estilos, especialmente el vintage, pero también el clásico o el hippie. En todo caso, has de saber que estos sofás son tendencia y que si estás pensando en elegir uno, en este artículo te vamos a contar qué aspectos tener en cuenta antes de hacerlo, así como algunos trucos para mantenerlo en buen esstado

 

No sé a ti, pero a mí siempre me ha parecido curioso que haya productos que, por mucho que pasen los años, nunca pasan de moda. Pueden variar los colores, las formas o, incluso, los sabores del mismo, pero su esencia nunca cambia. Un claro ejemplo de ello son los vaqueros: ¿quién no tiene unos? Rara será la persona que te responda de manera afirmativa. Y es que de una forma u otra, todo el mundo tiene unos.

 

Con los sofás de piel sucede lo mismo. Si bien es cierto que habrá épocas en los que los veas más que otros, nunca dejan de estar presentes en las tiendas de decoración. Y es que una de las ventajas de este tipo de sofás es que casan muy bien con estilos tan variados como el vintage, el clásico, el rústico, el industrial o el hippie.

 

Y eso, ¿cómo puede ser? Muy sencillo: no depende tanto del producto en sí (que también, porque dentro de la piel también hay muchas gamas, estilos y colores), sino del contorno y del protagonismo que le quieras dar. Todo ello, además, sin olvidar que, salvo contadas excepciones, estos sofás siempre son cómodos o, al menos, dan esa sensación. Y, ¿qué es lo primero que busca alguien cuando compra un sofá? Efectivamente, que sea cómodo.

 

Por eso, hoy quiero detenerme a hablar de este tipo de sofás, de cómo elegirlos y, sobre todo, de cómo cuidarlos para que se conserven como nuevos el mayor tiempo posible. Y es que a diferencia de la tela, la piel requiere de ciertos cuidados extra. Pero si de verdad te gustan estos sofás, el esfuerzo no es tanto y merece la pena.

 

Cómo elegir tu sofá de piel

 

Si tienes pensado hacerte con un sofá de piel, antes de pasar a comprarlo, ten en cuenta los siguientes aspectos:

 

  • Vete a un comercio de confianza: y huye de las ofertas agresivas. Nadie regala “duros por pesetas” como se suele decir, por lo que ni te fíes de precios demasiado buenos y no compres en lugares donde no sean especialistas en el tema. De esta manera te asegurarás que no te dan gato por liebre. Además, en estos lugares siempre encontrarás profesionales que te puedan atender, asesorar y dar respuesta a tus dudas.
  • Elección de tipo de piel: de ello dependerá el uso que le quieras dar. Por ejemplo, si quieres un sofá de piel bueno, los mejores son los de cuero de anilina, pero el problema de estos últimos es que se manchan y dañan muy fácil, porque son porosos. Sin embargo, la piel que ha sido pigmentada es más duradera.
  • Elección del color: al igual que en el caso anterior, es esencial tener muy en cuenta el uso que se le va a dar y el lugar donde se va a colocar. Aquellos que se utilicen mucho, es mejor que sean de color oscuro, para que no se note tanto el tránsito de las personas por él. Algo que también tendrás que tener en cuenta si le va a dar el sol de frente. Sin embargo, si tu sofá va a ser más de uso esporádico y no hay niños o comida que pueda ensuciar el sofá, decántate por uno más claro (si es que te gustan así, claro está).

 

Cómo mantener un sofá de cuero en buenas condiciones

 

Aunque la lista puede ser mucho más extensa, me he querido detener en los siguientes 5 puntos:

  • Toma medidas preventivas: como por ejemplo, aplicar cera específica cada 6 meses, mantener el sofá alejado de la luz directa o dar la vuelta a los cojines cada cierto tiempo, para que no se gasten tanto y lo hagan por igual por todos los lados.
  • Si no lo vas a usar en un tiempo: cúbrelo con una manta o un plástico grande. Esto te ayudará a que esté mejor conservado. De lo contrario, es muy probable que cuando lo vuelvas a utilizar te encuentres con alguna sorpresa de mal gusto.
  • Limpia el sofá cada semana: con un paño seco y limpio.
  • Si se vierte algún líquido: o se mancha por alguna otra razón, límpialo lo antes posible. De esta manera, evitarás que la suciedad se filtre.
  • Limpieza profesional: a pesar de que en casa lo puedas hacer muy bien, cada dos años, por ejemplo, es recomendable que un profesional especializado en cuero limpie el sofá. ¡Te sorprenderás con el resultado!

 

Sofás de cuero para tu casa

 

Ten en cuenta que aunque este tipo de sofás, por el material con el que han sido elaborados, son algo más caros que los de tela, lo cierto es que si los sabes cuidar, se conservan mucho mejor, durante mucho más tiempo. Son los típicos sofás que pasan de generación en generación.

 

En Mueblespacio ponemos a tu disposición una amplia variedad de sofás, sillones y sillas de cuero que podrás encontrar aquí, entre los que destacan: el banco corrido vintage Denis o la butaca vintage Eliseo Mix.

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